Descanso
Cuánto tienes que descansar entre sesiones
Entrenar todos los días no te hará mejorar más rápido. El músculo se hace cuando paras, no mientras trabajas.
Hay una idea muy extendida: que si entrenas más, mejoras más. Y funciona hasta cierto punto, pero solo hasta cierto punto.
Entrenando no se construye nada. Entrenando se rompe un poco: se le da al músculo un estímulo y se le deja una fatiga. Lo que construye es lo que pasa después, mientras descansas y duermes. Si no le das ese rato, acumulas la fatiga sin recoger la mejora.
En la práctica, para la mayoría de la gente: entre dos sesiones fuertes del mismo tipo de trabajo, entre 48 horas. Eso no significa quedarse en el sofá. Significa alternar. Fuerza el lunes y el jueves, y el martes algo de movilidad, una clase más suave o un paseo largo.
Las señales de que te estás pasando son bastante claras: duermes peor en vez de mejor, estás de mal humor, los pesos que la semana pasada movías bien hoy se te hacen cuesta arriba, y las agujetas ya no se van. Cuando aparecen dos o tres a la vez, no hace falta más diagnóstico: baja el ritmo una semana.
Y al revés: si llevas meses entrenando dos días a la semana y te sobra energía, ahí sí tiene sentido subir a tres. La cifra buena no es la del plan de nadie, es la que puedes sostener sin que la vida se resienta.
Si tienes dudas con tu caso, pregúntale a tu entrenadora. Para eso está, y te conoce.
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